El último viaje

Siempre, en todos los tiempos, la derrota representa para las poblaciones más miserables, más infelices, una suerte de maravillosa y terrible ocasión para la libertad, para una vida nueva más rica y más digna.

En septiembre de 1943 un pequeño destacamento de soldados italianos, defiende un baluarte aislado en Calabria, a la espera del
desembarco de las fuerzas aliadas que ya han ocupado toda Sicilia. Pero lo que de verdad defienden es su dignidad como militares.

Se trata de quince hombres comandados por el teniente Eduardo Cafiero, un personaje que se las da de hidalgo y ostenta ante sus soldados modales aristocráticos y un lenguaje afectado. En la orgullosa melancolía del teniente, sus hombres creen adivinar la huella de un desengaño amoroso. Entre todos, es el soldado Calusia a quien Cafiero le encomienda trascendental misión: si cae en el frente, deberá encargarse de llevarlo de vuelta a su casa.

Dice Justo Navarro en el prólogo a esta novela que «Malaparte tenía ojo para los individuos y la realidad inmediata, aunque su realismo extremo produzca un efecto de irrealidad o superrealidad». Pero esta breve novela no debe tenerse por una crónica histórica, ni falta que hace porque el lector conoce sobradamente la Segunda Guerra Mundial en la que se desenvuelve la obra. Es  más, Malaparte escribe con conocimiento de causa pues fue protagonista indiscutible en la última parte de la contienda, de 1943 a 1945, cuando ejerció de oficial de enlace entre el Cuerpo Italiano de Liberación y las tropas aliadas que invadían Italia. Sin embargo, esto no constriñe a que entre en detalles escabrosos, sino más bien se aleja de la malsana morbosidad para describir el fragor de la batalla de una manera sencilla, sin entrar en detalles ni emplear un estilo presuntuoso.

Ni siquiera la guerra es central en esta novela, pues se plantea como una mera excusa, un punto de partida que lo lleva a abordar el deber del honor y el cumplimiento de la promesa que se hacen dos hombres que alentados por la legitimidad de su causa lucharán con inquebrantable voluntad de vencer. Como digo, el conflicto no es trascendental y al igual que sucede en Esperando a Godot, de Samuel Beckett,  la sensación que nos deja el final es desconcertante, pues pone de manifiesto el desamparo del hombre posmoderno y la condición humana “descarnada” .

El compañero de viaje era una obra inédita hasta que en el 2007 la publicó la editorial italiana Excelsior 1881. En principio, fue concebida como un guion cinematográfico, compuesto por trescientas setenta y cuatro escenas que nunca se llegó a rodar. Por eso está tan vigente y nos recuerda a las películas del neorrealismo italiano, incluso nos evoca la cinta Mediterráneo (1991) de Gabriele Salvatores, ganadora del Oscar a la mejor película extranjera.

A nuestro país llegó en 2010 de la mano de la desaparecida y malograda editorial malagueña Alfama.

Datos técnicos:

Título: El compañero de viaje
Autor: Curzio Malaparte
Editorial: Alfama
Año de edición: 2010
Páginas: 72
Precio: 12 euros
Traducción de Paula Caballero Sánchez.
Prólogo de Justo Navarro.


Literaria Comunicación

literariacomunicacion@yahoo.es

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