Señorita Google

Señorita Google. Juan Vilá. Jot Down editorial, 2014. 13.50 €

Señorita GoogleParece que Juan Vilá (Madrid, 1972) se ha propuesto escribir una novela por año y lo está cumpliendo. Desde 2012, en que se dio a conocer con M (Piel de Zapa), no ha dejado de publicar. A aquella le siguió El sí de los perros y ahora regresa a la narrativa con Señorita Google (Jot Down Books, 2014), una novela que sigue la senda de su anterior: una crítica social y mordaz, con agudo ingenio y grandes dosis de humor sobre el nuevo ecosistema digital que se desarrolla en una sociedad poslaboral y un país con 6 millones de parados.

Señorita Google es la historia de un amor imposible entre un pobre escritor y una mujer que trabaja para una importante compañía. El número de ceros en la nómina no es la única diferencia entre ambos; sin embargo el protagonista se aferra a ella como única opción para construir una relación sólida y duradera que le permita además dar un giro a su vida. Cómo no enamorarse, entonces, de esa “pequeña Marilyn que muy pronto iba a convertirse por arte de magia, del capitalismo y de la tecnología en la señorita google” (p.31).

Su protagonista es un “novelista de culto” y periodista freelance mal pagado. Educado en los ambientes más chic de Madrid, parece salido de su anterior novela El sí de los perros —una alegoría de la crisis con la que denuncia y critica a la nueva clase social (la de los pijos y progres) a la que acaba poniendo contra las cuerdas—, la diferencia es que a pesar de haberse criado en los más exquisitos ambientes, los años que se codeó con los ricos le sirvieron para aprender a odiarles y despreciarles. En cambio, la señorita google es una experta en ocupar cargos importantes en empresas punteras como Google, “esa nueva élite tecnológica cuyos becarios en Estados Unidos cobran unos 6000 dólares al mes” (p. 55) que va a acabar trayendo caos y destrucción a la clase media. Lo que no sospecha ella ni el resto del mundo es que a pesar de sea un novelista a la sombra, tiene en sus manos una bomba que puede hacer estallar en cualquier momento y por lo que todos acabarán odiándolo.

“Miento e imagino cuando hablo de la crisis marital del señor y la señora Brin, aunque en efecto se produjo y ahora están separados, cuando cierro los ojos y les veo en su adolescencia o cuando doy detalles cochambrosos sobre su intimidad. Que se jodan. Si ellos leen mis correos más guarros o más desesperados para insertarme el anuncio de un restaurante japonés o una residencia canina […] yo me reservo el derecho a reírme de ellos, a cagarme en su puta madre, a imaginarlos como me da la gana y a incluirlos como personajes de un largo relato o de una brevísima novela” (pp.84-85).

Aunque la historia gira entre estos dos personajes, a mitad del libro (entre el capítulo II y el III) Vilá intercala un pequeño cuento titulado “El señor y la señora Brin ya no se quieren”. En clave de humor, utiliza como pretexto la noticia de la separación del matrimonio para fabular sobre quienes continuamente cuestionan la intimidad de sus usuarios y no sienten ningún reparo a la hora de venderla a sus anunciantes y agencias. Y es que aquí nadie se libra de la feroz crítica: los periodistas en paro que se reciclan haciendo un curso de community manager y “acaban cobrando 10 euros por post en cualquier blog de mierda” (p. 100); los magnates tecnológicos como los creadores de Google; la publicidad online, los Instagram y demás redes sociales…, en definitiva, todos los que conforman la selva de la precariedad laboral y la explotación impuesta: “Ahora son los usuarios quienes cuelgan sus fotitos, sus textitos, sus chistes de mierda […] y esos pringados, todos nosotros, rara vez cobran algo. Los intermediarios, en cambio, ganan y ganan cada vez más dinero, lo que unido a otros complejos fenómenos culturales y sociales inevitablemente hunde el sector, todos los sectores relacionados con la producción de contenidos, y acaba con las posibilidades de ganarse la vida de cualquiera que escriba, haga canciones, quiera rodar una película, etc.” (pp. 100-101)

Juan Vilá sabe llevar a sus protagonistas a situaciones límites partiendo de preguntas como “qué pasaría si…”. En este caso, la cuestión es: ¿a dónde podría llegar el protagonista si se casara con la señorita google? ¿Tendría un nuevo status? ¿Sería un agregado laboral? El autor fabula con estas cuestiones y compone una historia dinámica y fresca, con continuos guiños y ocurrencias que se ganarán la hilaridad de ese lector cómplice e inteligente que también está hastiado de esa clase social que vive cómodamente, sin ningún propósito vital, disfrutando de aburridos privilegios.

Sara roma,

sararoma@literariacomunicacion.com

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