Raíz de amor

Aseguraba Ana Pelegrín que «un poeta escribe sus poemas en alta tensión, en concentración de tiempo, de intensidad emocional»; mientras que el lector «reconoce el latido, el corazón de la escritura, descubre el voltaje emotivo, conecta sus sensibilidad» (p. 7). Ambos, unidos por la palabra, «hacen posible lo imposible, dotar de permanencia, revivir en ritmo y […]